Término con múltiples usos en Chile, casi siempre con matices cariñosos o familiares. Su uso más frecuente es para la madre: "mi vieja me llamó", "a mi vieja le encanta el mote con huesillo" son frases clásicas del habla cotidiana, donde "vieja" no es un comentario sobre la edad sino un apelativo afectuoso. Entre parejas, "mi vieja" o "mi viejo" es una forma común de referirse a la pareja, con tono de confianza. Entre amigas, puede funcionar como vocativo cariñoso: "¿cómo estái, vieja?". También designa, más literalmente, a una mujer mayor, aunque casi siempre con un contexto que le da carga de respeto o cercanía.
Ejemplo
"Mi vieja me llamó para preguntar cómo estaba después del resfrío."