En Chile, "valle" conserva su significado geográfico universal — la depresión de terreno entre montañas — pero adquiere una connotación especial vinculada a las zonas vitivinícolas. El Valle del Maipo, el Valle de Casablanca, el Valle del Aconcagua, el Valle de Colchagua, el Valle del Itata y otros son nombres que definen regiones productivas de vino, cada una con sus cepas características, sus bodegas de referencia y su estilo propio. Estos valles son fundamentales para la identidad cultural y económica de las regiones centrales del país. La expresión "irse al valle" puede significar alejarse a zonas rurales, salir de la ciudad por unos días.
Ejemplo
"Los viñedos del Valle del Maipo son famosos por sus cabernets."