Bebida alcohólica tradicional chilena que se sirve como aperitivo. Se compone principalmente de vino tinto dulce añejo, coñac, malta o vermouth blanco y yema de huevo, todo bien batido y servido frío en copa de boca ancha y pie bajo, espolvoreado con canela sobre la espuma. Según la leyenda, un soldado guardaba astutamente los huevos de su rapiña en la vaina de su sable, lo que habría dado origen a las contundentes vainas de oporto, coñac o cerveza. Las variaciones son infinitas: hay recetas con coñac en lugar de vermouth, con licor de cacao, azúcar flor, jerez u oporto en vez de vino dulce. Lo único en lo que todas coinciden es que se sirve fría.
Ejemplo
"Una vainita antes de almorzar, así se parte bien el día."