Término coloquial chileno derivado de "turro", que describe a una persona de apariencia descuidada o con estética callejera marcada. En su uso original es despectivo y clasista: el juicio de apariencia y de clase está incorporado al significado, no es un accidente del uso. Ha sido parcialmente resignificado por grupos juveniles que adoptan la "estética turri" como afirmación de pertenencia a una cultura callejera, con un código visual reconocible — buzo, jockey, zapatillas específicas. El recorrido recuerda lo que ha pasado con otros términos: el insulto reapropiado como bandera.
Ejemplo
"Ese cabro tiene estética turri muy marcada, con buzo y jockey."