Forma conjugada del verbo "sapear", derivado de "sapo" en el sentido chileno de delator o soplón. Significa delatar, acusar o revelar información que debería mantenerse en secreto — ya sea a autoridades, a superiores o dentro de un grupo —, rompiendo la confianza. También puede significar observar indiscretamente sin ser visto, como alguien que "sapea" una conversación ajena. Es una acción considerada negativamente en la cultura chilena, que valora la lealtad y la discreción interpersonal. Ser llamado "sapo" o "sapa" carga un estigma social claro y refleja valores de solidaridad grupal.
Ejemplo
"No te confíes de él, sapea todo lo que escucha."