Del quechua "sankhu", el sanco es un bollo de masa sin caldo preparado con harina de maíz cocida o de cualquier otro cereal o legumbre, machacado y tostado con grasa, agua, sal y otros condimentos. Es un alimento ancestral andino de preparación económica y sencilla, herencia directa de la cocina precolombina. Su simpleza es su fortaleza: pocos ingredientes, alta energía, fácil de preparar. En Chile se mantuvo como recurso alimenticio popular, especialmente en contextos de escasez, donde la eficiencia calórica importaba más que la sofisticación. Hoy sobrevive en la cocina tradicional del norte y en celebraciones que recuperan el saber gastronómico andino.
Ejemplo
"El sanco es pura sustancia, con eso aguantái el día entero."