Término chileno que describe algo o a alguien considerado de mal gusto, de baja calidad o poco refinado. Tiene una connotación claramente despectiva y clasista: la palabra no es una descripción neutra, es una descalificación que marca distancia estética y social. Puede aplicarse a la música, a la ropa, a un barrio, a una marca, a una persona. También puede referirse a situaciones vergonzosas o incómodas, donde el desliz estético se convierte en malestar social. Es un término muy instalado en el habla cotidiana, que carga tensiones de clase y juicios estéticos.
Ejemplo
"Esa canción es muy rasca, no sé cómo tiene tantas vistas."