Término chileno con dos usos relacionados. En su sentido original, un "punga" es un ladrón que roba con destreza manual — especialmente los carteristas del transporte público, el centro de Santiago o los mercados concurridos, que trabajan con velocidad y precisión. Por extensión, la palabra también se aplica a una persona considerada de aspecto o comportamiento vulgar o marginal. En este segundo uso, el juicio de clase forma parte del significado: la palabra carga un peso crítico claro y funciona como descalificación. Es un término del registro socialmente más crítico del español chileno, y su uso cotidiano en el sentido despectivo forma parte de los prejuicios de clase que atraviesan el habla.
Ejemplo
"Cuidado con la cartera en el metro, hay pungas que trabajan en grupo."