Término chileno que se refiere al cigarrillo o, más literalmente, a la colilla del cigarrillo — aunque se usa para ambas cosas. Proviene del quechua "puchu", que significa "sobrante" o "residuo", reflejando ese origen en la idea de lo que queda al final. La palabra se extendió a la expresión "un pucho de...", que se usa para indicar una cantidad pequeña o el resto de algo ("me queda un pucho de pan"). La frase "apagar el pucho" puede usarse literalmente o en sentido metafórico, para cerrar algo — una conversación, una relación, una actividad.
Ejemplo
"¿Me regalas un pucho? Se me acabaron los míos."