Forma escrita de "picado" con la "d" intervocálica caída. Tiene varios significados en el español chileno según el contexto. El principal describe a alguien ofendido, molesto o resentido: "quedó picao" después de perder o de que le digan algo que le duele. Aparece además en expresiones cargadas: "picao a choro" es alguien que aparenta ser valiente o rudo sin serlo realmente — un falso duro —, y "picao a araña" es alguien con apetito sexual intenso o insaciable. La polisemia, más que complicar la palabra, la vuelve versátil: el contexto siempre aclara hacia dónde apunta.
Ejemplo
"Quedó picao por el comentario que le hice en la reunión."