El sentido literal de "patas" es el de las extremidades de animales. En el español chileno coloquial, el término tiene varias capas más. Primero, se usa para los pies humanos — "salir a pata" es ir caminando, "andar a pata pelada" es andar sin zapatos. Segundo, designa a los amigos cercanos: "mis patas del barrio" son los compañeros de siempre. Y hay un conjunto de expresiones asociadas: "patas negras" describe a quien se involucra con la pareja o con el amigo de otro — una traición específica —, "patas de plomo" es alguien lento o torpe, y "salir rajado a pata" es irse caminando rápido, a las apuradas. La polisemia refleja el dinamismo del lenguaje coloquial chileno.
Ejemplo
"Mis patas y yo nos vamos al cine al tiro."