Expresión de ternura y consuelo utilizada principalmente para calmar a alguien que ha sufrido un golpe o está triste. "Hacer nanai" significa acariciar suavemente la zona lastimada o a la persona afligida. También funciona como interjección para expresar enternecimiento ante algo adorable. De origen onomatopéyico, evoca el sonido repetitivo y suave de las caricias consoladoras.