Expresión de ternura y consuelo, principalmente para calmar golpes o tristeza. La acción de hacer nanai significa acariciar suavemente la zona lesionada. Funciona como interjección de enternecimiento ante algo adorable. Tiene origen onomatopéyico, evocando el sonido suave de caricias consoladoras repetitivas. Su uso es infantil en Chile pero extendido, aunque también se encuentra en contextos adultos cariñosos. Refleja la dimensión lúdica y afectiva del español chileno.
Ejemplo
"Nanai, mi amor, se te pasará el dolor."