Término cariñoso y lúdico utilizado para referirse a los gatos domésticos. Aunque no es exclusivo de Chile — se usa también en otros países hispanohablantes —, ha ganado popularidad en Chile especialmente a través de redes sociales, memes y la cultura internetera en torno a los gatos, que los convirtió en protagonistas de imágenes, videos y conversaciones virtuales. La palabra deriva de la infantilización del lenguaje, en la misma familia que otros términos onomatopéyicos afectivos para animales — "guauguau" para perros, "caballito" para caballo. "Michi" se ha instalado como nombre de cariño por defecto para cualquier gato, conocido o no.
Ejemplo
"El michi se durmió en el sofá arriba de la ropa recién doblada."