Término coloquial chileno que se refiere a alguien torpe, lento mentalmente o que no entiende bien las cosas. Probablemente deriva de "mermar" (disminuir), con la imagen de una capacidad disminuida o a medio camino. Tiene connotación burlona, pero generalmente no muy agresiva: funciona más como pullar a un amigo que como insulto serio, y aparece sobre todo en situaciones informales. También puede aplicarse a situaciones o cosas — una "merma" o algo "merme" puede ser algo que no rindió como debía.
Ejemplo
"Ese merme no entiende una, por más que le expliques mil veces."