Principalmente describe a alguien quejumbroso, llorón o que se ofende fácilmente. También refiere a una persona aduladora que busca favores de superiores. En contextos juveniles, alude a alguien que practica sexo oral. Palabra deriva de "mamar" (llorar en jerga chilena). Uso informal, puede resultar ofensivo según contexto.
Ejemplo
"No seas mamón y deja de llorar"