Nombre que reciben los troncos comestibles del cochayuyo en la zona de Llanquihue, equivalente a lo que en otras partes de Chile se conoce como "huilte" o "ulte", y en Chiloé como "lembo". Su etimología es mapuche: según Febrés, proviene de "ligvù", que significa raíces del cochayuyo. Es un ejemplo perfecto de cómo un mismo ingrediente marino puede tener nombres distintos a lo largo de la costa chilena, cada uno heredado de la tradición local. Se come crudo o en ensalada, con ese sabor marino y textura crujiente que lo hace inconfundible, y es parte de la cocina cotidiana en las zonas donde se recolecta.
Ejemplo
"Fuimos a sacar lunfo a la playa para hacer ensalada con tomate y cebolla."