Inversión silábica de "calle" según el vesre chileno, esa forma de habla que invierte las sílabas de las palabras y que llegó al español popular a través del coa, la jerga carcelaria. El vesre es un mecanismo del lunfardo rioplatense — de ahí "feca" por café, "tombo" por botón (policía), "pulover" por aprovechar la invertida — y en Chile adoptó algunas de esas inversiones junto con las propias. "Ser de la lleca" implica una identificación con la cultura callejera: pasar mucho tiempo afuera, conocer los códigos del barrio, tener la calle como escuela.
Ejemplo
"Te falta lleca, hermano, todavía cachái poco de cómo funciona el barrio."