Además de su significado tradicional como arma, en la jerga chilena "lanza" designa principalmente al ladrón que roba con destreza y rapidez, generalmente al descuido o por sorpresa. El término refleja la velocidad y la precisión con que actúan estos delincuentes: se "lanzan" sobre la víctima y desaparecen antes de que alguien reaccione. Dentro del oficio existe incluso la figura del "lanza internacional", especializado en operar fuera de Chile, con viajes coordinados y objetivos en tiendas, hoteles y aeropuertos del extranjero. Es parte de la jerga delictual chilena de larga data.
Ejemplo
"En el metro hay que cuidarse de los lanzas, hacen su trabajo en segundos."