Expresión chilena usada principalmente como interjección para mostrar asombro, admiración, alegría o sorpresa. El término tiene origen mapuche, con posibles raíces en "huyviln", según algunas fuentes. Aparece en celebraciones, en exclamaciones espontáneas y como remate festivo — es una de las voces que acompañan el final alegre de una cueca. También existe la frase "estar como las huifas", que funciona como eufemismo de "estar como las huevas" y describe algo que está en muy malas condiciones. La palabra refleja la presencia permanente de la influencia mapuche en el habla cotidiana chilena.
Ejemplo
"¡Huifa! Quedó linda la foto, se ve el atardecer entero."