Calabaza cuyo fruto, una vez vaciado, se utilizaba como recipiente para fermentar chicha en el Chile precolombino. La guada funcionaba como contenedor natural: su forma cerrada y su corteza resistente creaban condiciones ideales para la fermentación, sin necesidad de manufactura. El uso de calabazas como recipientes para bebidas alcohólicas es una práctica extendida en muchas culturas indígenas de América, y en Chile está documentado en investigaciones sobre las chichas precolombinas. El nombre pasó del fruto al recipiente, como pasa cuando un objeto natural se convierte en herramienta de uso cotidiano.
Ejemplo
"Antes la chicha se fermentaba en guada, no en damajuana ni en barril."