Término coloquial que en Chile describe algo extraordinariamente bueno, impresionante o destacado. Funciona como sinónimo enfático de "bacán", "la raja" o "espectacular", y carga una clara connotación positiva — se usa para expresar admiración o aprobación sin matices. Viene por influencia del español rioplatense, donde "groso" o "grosso" proviene del lunfardo con un sentido parecido. Llegó al habla chilena por la vía cultural — música, televisión, internet — y se integró sin problemas al vocabulario del entusiasmo.
Ejemplo
"Ese videojuego está groso, se nota que lo cuidaron."