Adjetivo muy característico del español chileno que describe a algo o a alguien aburrido, sin gracia o poco interesante. "Fomes" es el plural: "estas películas son fomes", "qué fomes los tíos". Es uno de los chilenismos más reconocibles y utilizados, presente en todos los sectores del habla. Su etimología más aceptada lo conecta con el portugués "fome" (hambre), con la idea de algo insatisfactorio que deja a uno a medio camino — sin la gracia, sin la energía, sin la chispa. Se puede usar tanto para personas como para situaciones, y también puede sustantivarse: "qué fome ese panorama".
Ejemplo
"La película fue bien fome, se quedaron dormidos todos."