En el habla chilena, además de su sentido literal — lleno, compacto —, "denso" se usa para describir a una persona pesada, intensa o aburrida que agota la paciencia de los demás. Se aplica a quien insiste demasiado en un tema, cuenta historias largas sin gracia, se pone trágico cada cinco minutos o no lee la habitación. Tiene connotación negativa, pero no es un insulto fuerte: es más bien una crítica social que pide moderación — un "bájale un cambio" más que un corte definitivo. Es palabra típica del registro coloquial y funciona igual de bien entre amigos que como diagnóstico discreto de alguien ajeno.
Ejemplo
"Ese cabro es denso, no para de hablar de lo mismo toda la noche."