Tallo seco de la quila o del colihue, usado como antorcha o hachón para iluminar caminos y faenas nocturnas en Chiloé. El nombre viene del mapudungún "koleu", que significa colihue. Antes de la llegada de la electricidad al archipiélago, el colso era la forma más accesible de tener luz portátil: un tallo seco que arde lento y firme, lo suficiente para guiar a alguien de vuelta a casa o para hacer un apronte nocturno. Es parte del vocabulario chilote que nombra soluciones ingeniosas nacidas de lo que el entorno ofrecía.
Ejemplo
"Salieron con un colso a buscar las vacas cuando ya era de noche."