Eufemismo chileno que reemplaza a "chucha" (vulgarismo), usado para expresar sorpresa, lamento o asombro sin resultar ofensivo. Funciona como comodín expresivo en situaciones de frustración leve o asombro. Posiblemente tiene raíces en el Aimara "chu'tu" (labios gruesos).
Ejemplo
"Chuta, me olvidé las llaves!”