Término cuya historia en Chile tiene dos caras. Por un lado, en su uso despectivo heredado de la colonia, "chola" sirvió para descalificar a personas de rasgos indígenas o mestizos, especialmente de origen andino o de comunidades rurales — y en ese uso el componente racial y clasista no es incidental, es parte del significado. Por otro lado, en algunas comunidades andinas, en Bolivia y Perú, el término ha sido reapropiado y muchas mujeres se autoidentifican como cholas con orgullo. La palabra también designa un tipo de calzado, las chalas o sandalias típicas andinas. La etimología viene del quechua, y su sentido concreto cambia mucho según quién la use, en qué región y en qué relación con el interlocutor.
Ejemplo
"Mi tía se define como chola con orgullo, viene de familia aimara."