Además de su significado geográfico — una elevación del terreno —, en el español chileno coloquial "cerro" sirve para expresar cantidad: "tengo un cerro de pega" o "hay un cerro de problemas". La metáfora apoya la idea de abundancia en la altura y el volumen del cerro. También existe la expresión "irse al cerro", que significa fracasar estrepitosamente o que un plan se desarma por completo. En las ciudades costeras, y especialmente en Valparaíso, los cerros tienen además un peso identitario particular: son unidades territoriales, cada uno con su nombre, su historia y su propia comunidad, y son parte del patrimonio urbano reconocido.
Ejemplo
"Tengo un cerro de tareas para este fin de semana."