Forma conjugada del verbo "capear", que en Chile tiene varios sentidos. El principal es evadir una responsabilidad u obligación, especialmente "capear clases": ausentarse de la escuela o la universidad sin permiso ni justificación. También puede significar aguantar, soportar o sobrellevar una situación difícil, como en "capear la tormenta". En registros más marginales, capear puede incluso significar robar o hurtar algo de manera rápida. El verbo, en cualquiera de sus formas, carga esa actitud desenfadada ante las obligaciones que es parte del humor cotidiano chileno.
Ejemplo
"Capeé clases para irme a la playa y después me pillaron."