En Chile, "broca" se usa coloquialmente como término afectuoso o burlón para referirse a un niño pequeño o a un "cabro chico". Es una palabra de registro informal, típica del habla cotidiana y familiar. Existe también la herramienta homónima — la broca que se usa para perforar —, pero el uso chileno para referirse a un niño no tiene una relación etimológica evidente con ese objeto: es un término que ha desarrollado vida propia en el lenguaje familiar e infantil.
Ejemplo
"Ese broca no se queda quieto ni un segundo."