Palabra con dos significados completamente diferentes. En primer lugar, cuando se dice "hay que andar aguja" o "anda aguja en esa zona", se aconseja estar alerta, precavido y atento a los riesgos: es una advertencia de seguridad típica al referirse a sectores peligrosos de las ciudades. En segundo lugar, una persona "aguja" es molesta, insistente y pesada: "no seas aguja" pide a alguien que deje de insistir en algo. Ambos significados provienen de la metáfora de la agudeza y la precisión del objeto: punzante, peligrosa si no se maneja con cuidado, capaz de herir.
Ejemplo
"En ese barrio tienes que andar aguja o te roban el celular."